Arte de Guerrilla

Interesante lectura extraída de la web del Festival BAC.

Cuando el arte es entendido como una especie de economía que obedece a las reglas del posfordismo siendo un espectáculo consumista y mediático, su discurso se convierte simplemente en publicidad. Como el tiburón y las vacas en formol, el arte no es más que un producto. Afortunadamente, aún existen formas de resistencia que generan conciencia y que tienen como única razón de existencia la acción social, punto de unión colectiva frente a la influencia del mercado y la obediencia a la cultura del “establishment”. Algunos teóricos y críticos del arte como Danto, reflexionaron a inicios de los años 80, sobre el fin del arte y el nacimiento de nuevas concepciones artísticas con infinidad de caminos y nuevos discursos para su producción. Danto afirma que el arte contemporáneo ha conseguido, y este es uno de sus mayores logros, la libertad del artista para transmitir ideas y hacer crítica política y social.En esta misma línea se encuentra el arte de guerrilla yendo más allá de la pura forma artística, pues la trasciende conteniendo siempre un mensaje social y activo con la voluntad de despertar la conciencia crítica del espectador frente a las contradicciones y los conflictos creados por el sistema. Así, consigue establecer una simbiosis entre la parte lúdica del arte y la reflexión. Todo y su carácter subversivo y revolucionario utiliza sin embargo, las tácticas más irónicas y sutiles aunque su mensaje no está ausente de cierta radicalidad.Por otro lado, cabe destacar el papel que siempre han tenido las mujeres en la concienciación social. Un ejemplo son las Guerrilla Girls, grupo artístico nacido en Nueva York en el año 1984, pioneras del arte de guerrilla y del activismo feminista. Desde sus inicios denunciaron las discriminaciones en el mundo del arte por razones de género y de raza incidiendo en un concepto global de crítica cultural. Después, extendieron sus críticas al mundo del cine, especialmente al estereotipo holywoodiense, a la cultura popular y a los clichés de género. Transmitían su ironía y humor apareciendo frente al público con máscaras de gorila para mantener su anonimato. Actualmente, las Guerrilla Girls, imitadas en otros países, se han disuelto abriendo paso a nuevos grupos de seguidoras que denuncian la discriminación de la mujer en las artes escénicas y visuales.

Uno de los ámbitos más atacados por el arte de guerrilla es el de la publicidad, que utiliza el bombardeo continuo con imágenes y mensajes intentando crear deseos y necesidades, como ya advertía el filósofo Guy Debord en “la sociedad del espectáculo”, un mundo donde todo es apariencia. O como afirma Hal Foster, perteneciente a otra generación de críticos potentes, en su visión de la antiestética, la sociedad vive sometida a la influencia del diseño “todo imagen, nada de interioridad”. Como respuesta al márqueting tradicional, el arte de guerrilla hace buen uso del “street art” con mucha crítica social e irreverencia. El espacio urbano ha sido siempre el más aprovechado por los artistas de guerrilla. En la calle plasman la insatisfacción social y el arte se vuelve un revulsivo. Es la máxima expresión de la creatividad surgida de las entrañas, la reacción popular ante aquello que ahoga a la sociedad. Uno de los máximos exponentes en este campo es Banksy, artista muy reivindicativo creador de grafitis de sátira política, cultural y moral.

En fotografía, el arte de guerrilla ha encontrado un gran filón. Con la aparición de las cámaras digitales, con un coste mínimo, se facilita el medio para ser creativo. El hecho de poder borrar y originar imágenes infinitamente y la inmediatez para difundirlas a través de diversas redes sociales que van en aumento, ha permitido que los ciudadanos pasen de ser sujetos pasivos a ser elementos activos, favoreciendo la crítica, interviniendo y creando nuevos discursos utilizando la imagen como forma de denuncia. Un ejemplo de este carácter reivindicativo popular y espontáneo, han sido ciertos colectivos como Yo Mango o The Yes Men, que utilizando los pasadizos de algunas facultades para darse a conocer, se han convertido en uno de los referentes en cuanto a sabotaje cultural. No dudan en atacar directamente las grandes corporaciones multinacionales llegando a ser ”despertadores” de conciencias e impulsores de protestas sociales que tienen como objetivo común la lucha contra la precariedad y las injusticias sociales y económicas.

En definitiva, el arte de guerrilla es más que arte y ha sido capaz de establecer un nuevo canon, un nuevo lenguaje donde el arte deja de ser un misterio para entrar en la cotidianidad, en la vida activa erigiéndose como movimiento social alternativo a las formas tradicionales, una contracultura que tiene la capacidad de crear estrategias para convulsionar y poner en entredicho aspectos de la sociedad actual. Como dice un proverbio americano, “la respuesta más rápida es la acción”.

vía BAC Festival 2011 » Bac 2011 – Arte de Guerrilla » BAC Festival 2011.

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