La feria de arte como dinamizadora del coleccionismo

Las Ferias de Arte son hoy más que nunca foco de atracción de coleccionistas de todo el mundo. La importancia de estas ferias en el mercado del arte actual es primordial ya que posibilita el encuentro y la interacción de los diferentes agentes del mercado de la oferta y la demanda.

Ofrecen una amplia oferta del arte contemporáneo y más actual. La feria es un evento abierto e internacional donde confluyen galerías de todo el mundo las cuales representan infinidad de artistas y lenguajes artísticos. Como consecuencia, la gran variedad que se oferta hace que el coleccionismo disponga de un amplio abanico de posibilidades a la hora de escoger obras y descubrir talentos.

Hay que señalar también que el sistema de participación en las ferias se fundamenta en un proceso selectivo y muy competitivo para las galerías. La dirección de la feria de acuerdo con el comité de selección deciden que galerías se ajustan a la línea artística que quiera desarrollar la propia feria. Suelen ser elegidas las galerías mas reputadas del mercado, que representan a artistas con importante cotización y que se constituyen como galerías de referencia para el coleccionismo internacional.

Esto no ocurre siempre ya que en las decisiones de los miembros que forman los comités de selección imperan intereses personales, políticos y económicos, lo cual enfrenta a unas galerías con otras. Sin ir más lejos, la política que ha llevado ARCO desde el año 2005 con continuas expulsiones injustificadas de galerías españolas, algunas de ellas fundadoras de la feria, fue una estrategia no falta de polémica que provocó el surgimiento de una nueva feria ARTMADRID.

Las galerías participantes seleccionan estratégicamente los artistas y las obras que quieren exponer ya que les interesa llamar la atención del coleccionismo más afamado lo que repercutirá no solo en el beneficio económico sino, lo que es más importante, en la imagen de la galería en la feria y en la promoción de sus artistas a nivel internacional. Podemos afirmar entonces que el coleccionismo en general cobra un gran protagonismo en la ferias, imprimiendo el dinamismo necesario para que la feria se valore e influyendo, por encima de críticos, comisarios y galeristas, en el ascenso o declive de un artista.

La feria de arte es también un foco de intercambio de opiniones e ideas, considerándose un evento no solo comercial y de ocio sino también social, punto de encuentro del mundo del arte. El coleccionista también se integra en la feria inevitablemente opinando y haciendo crítica de arte a través de su participación en conferencias, simposios, eventos, premios, jurados y presentaciones dentro de los actos paralelos a la celebración que organiza la feria y a los que son invitados también artistas y galeristas y otros miembros del panorama artístico internacional.

Tras la finalización de la feria, como test referencial del estado del mercado de arte, se analizan la cifras y los resultados económicos obtenidos por las ventas de obra. No solo interesa saber el número de ventas sino también, el tipo de coleccionista que ha enriquecido su colección (si es corporativo, institucional, particular…), y qué artistas o galerías han tenido más éxito de ventas o cuales no han triunfado.


Ciprés de Daniel R. Martín en ARCO 2009. Fotografía de Alfredo Lietor

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